Así fue el 14 E.G.V

 

 La localidad pontevedresa de A Estrada recibió el viernes 11 de mayo a los primeros asistentes al 14 E.G.V  con una fina, pero persistente, lluvia. Este hecho no pilló a nadie por sorpresa, es más, todos lo vieron como algo normal por estas tierras. Primero los soportales del Ayuntamiento, donde se entregaba la completa bolsa de bienvenida y la acreditación, y más tarde los bares de los alrededores fueron  lugares de reencuentro para los que ya se conocían de ediciones anteriores y para las presentaciones de los que acudían por vez primera. Año tras año siempre es un momento especial cuando ves llegar a los amigos y rápidamente te ponen al día en cuanto a los viajes realizados desde el anterior E.G.V. Al anochecer y durante el corto trayecto, un par de km,  hasta el lugar de la cena, la lluvia dio una tregua y fuimos y volvimos sin su compañía.

 La plaza del Ayuntamiento fue el lugar reservado para aparcar las motos y el sábado por la mañana rápidamente se fue llenando. A la hora prevista pasamos al estupendo teatro municipal y comenzaron los audiovisuales programados. Tras la habituales y necesarias palabras de bienvenida por parte del creador de los E.G.V  Jaime Núñez, el organizador de este año, Luis Dios, y el alcalde de A Estrada  José López, se le hizo entrega a este último de un ejemplar del libro “Tras la pista del mítico Cabo Norte”, entrega que realizó su autor, Pedro Rollizo.

Y llego el turno de subir al escenario a los protagonistas del primer audiovisual del día, a quienes tuve el placer de presentar, el alicantino Jaime Barrachina y el hispano-alemán Hans  Schneegluth. Con su “Ruta de la Seda 2016”  despertaron las ganas de viajar a los más de 150 viajeros que ocupaban las localidades del teatro. Su intervención giró sobre las diversas anécdotas, recomendaciones e información necesaria para preparar un viaje de este calibre.

 Una pausa para tomar un café, servido en la misma sala donde se encontraban expuestas las fotografías seleccionadas para el concurso, y de nuevo regresamos a la sala principal. Conchi Cosme nos llevó en moto por medio mundo con su “Lo mejor de mis viajes, la gente que he conocido”. El título ya era bastante explícito y como era de esperar su audiovisual se centró en esa particular y personal vertiente de todo viaje. Su relación con quienes se ha ido encontrando por su camino, con el añadido de la siempre interesante óptica femenina.

 Desde la primera edición de los E.G.V hay un momento ineludible, la foto del grupo de todos los asistentes. Además contó con una novedad, un dron fue el que inmortalizó la foto de este año. Nuevamente la lluvia, que también nos había visitado esa mañana, nos dio una tregua para que el dron hiciera su trabajo.

 Estábamos en Galicia, así que  a la hora de reponer fuerzas  ¿qué mejor que degustar un sabroso pulpo? Un agradable y corto paseo por las calles de A Estrada nos llevó hasta  la carpa municipal  donde los expertos cocineros estaban ya preparando no sólo el pulpo, también los otros platos que acompañaron la comida. El momento del almuerzo también es especial, para los que este EGV es su primera experiencia significa comprobar como todo el mundo es bien recibido, independientemente de los muchos o pocos viajes que lleve realizados, y mucho menos con qué tipo de moto los haga, y entre todos, conocidos o no, se crea una de las características más singulares de los E.G.V, y que todos comentan, el gran ambiente que durante todo el fin de semana se vive en ellos.

Juan Miguel GuineaFernando Pérez se presentaron con su “Por la tierra del hielo y el fuego”. Un viaje por Islandia muy bien organizado, algo imprescindible cuando hablamos de un grupo compuesto por 13 motos, Yamaha Superteneré, y 18 personas. Bajo esta premisa, los problemas de convivencia y/o  mecánicos aumentan de forma considerable, pero a pesar de esto, ellos y los demás componentes del numeroso grupo, consiguieron que la experiencia fuera un éxito.

  Luís Dios presentó al gallego  José Cardalda, creador y organizador de  “Rodando contra el cáncer”, quien precisamente en ese momento terminaba su recorrido por todas las provincias de la España peninsular. Con su intervención, breve pero muy emotiva, explicó el por qué de esta iniciativa.

  Un apellido muy ligado a los E.G.V, como es el de Vidania, no podía faltar a la cita. En esta ocasión  fue Enrique Vidania (hijo) el encargado de hacerlo con el audiovisual que cerraba la jornada, y que trató sobre dos de sus viajes “Isla de Man y Centro-Asia”. Destinos que seguro estaban en la mente de muchos de los presentes. El canario Quique nos explicó los motivos que le llevaron a elegir destinos tan diferentes y además con motos que no son BMW, lo que provocó más de una sonrisa entre los presentes.

 Tras el recuento de lo votos emitidos por los inscritos, se hizo entrega de los 2 premios correspondientes al concurso fotográfico. El primero, cedido por el representante local de seguros Helvetia, fue para Alberto Castañedo,. Y el segundo, gentileza de la empresa gallega de equipamiento motorista Motonity, correspondió a Antonio Casanueva.

  Llevamos ya 6 ediciones entregando el trofeo Gran Viajero del año, un reconocimiento que corresponde no solo a un viaje, o historial de viajes, sino que también premia a su protagonista por su disponibilidad y ayuda  a la hora de compartir información sobre ese u otros viajes, y que por supuesto sea para alguien que se encuentre inscrito en el E.G.V correspondiente. Como en premiados anteriores, todas estas cualidades se daban plenamente en el de este año. El conocido ilerdense Luis Oromi fue quien merecidamente  se llevó el  trofeo Gran Viajero 2018.

 Normalmente el nombre del lugar dónde se celebrará el E.G.V del año próximo se mantiene en secreto hasta finalizar la jornada del sábado. Para muchos este año no existía tal secreto, saben que cada 5 ediciones regresamos a Alba de Tormes, y si el año próximo es la décimo quinta, estaba claro, por tercera vez nos veremos en la localidad salmantina.  Por lo que Luis nos pasó a Conchi y a mí el testigo para la organización del décimo quinto E.G.V.

Antes de abandonar el teatro, lo ponentes invitados de este año recibieron el tradicional recuerdo por su trabajo.

 Pero todavía quedaba mucho E:G:V por delante. De nuevo a las motos y rumbo al restaurante para la cena. Me gusta darme un recorrido por las distintas mesas, y año tras año las conversaciones son similares. En unas hablaban de viajes por lugares tan dispares como Ushuaia, Ulan Bator o la travesía de cualquier lejano desierto, y en  otras por destinos más accesibles y cercanos, pero todas las charlas giraban en torno al mismo tema, los viajes en moto. Durante los postres tuvimos una visita sorpresa. El polifacético Luis Dios se convirtió en “bruxo” y con el imprescindible conjuro acompañó la preparación de la típica queimada.

Aunque para algunos esta edición había llegado a su final, para otros muchos quedaba el acto que la organización tenía previsto para la mañana del domingo, la visita al interesante y espectacular Pazo de Oca, conocido también como “el Versalles gallego”. La visita a sus cuidados y amplios jardines significó el punto y final a este 14 E.G.V, y tampoco la lluvia se lo quiso perder. El cielo parecía decir:  “vine a recibiros, y vuelvo para despediros” .

 Y para terminar quiero dar las gracias a todos los asistentes por, como sucede edición tras edición,  su magnífico comportamiento. A los invitados que prepararon con mimo los audiovisuales que presentaron. También al Ayuntamiento de A Estrada, y a todo el concello, por todas las facilidades dadas para la celebración del E.G.V.  A Manuel Baz y Pablo Vede por la cesión de sus fotografías para esta crónica, y por supuesto a Luis por la impecable organización.

 Y llegados a este punto es obligado incluir aquí a quienes durante meses han acompañado a Luis en este trabajo. El equipo formado por el propio Luis Dios, Fernando Campos, Javier Campos, Alfonso Varela, Eduardo Barreiro y Juan Puente, estuvieron todo el fin de semana pendientes hasta del más mínimo detalle. Organizando y controlando los desplazamientos, los parkings reservados, haciendo que se cumplieran perfectamente los horarios, siempre dispuestos a resolver la más mínima petición que se les hizo…y todo ello acompañado por una sonrisa y, a veces, una paciencia dignas de resaltar.

Sinceramente, en mi nombre y en el todos los asistentes, ¡¡ MUCHAS GRACIAS POR TODO !!.

Os esperamos en Alba de Tormes para celebrar el 15 Encuentro Grandes Viajeros.